
Beto Coral es una figura ampliamente conocida por su defensa de los derechos de la comunidad migrante colombiana y latinoamericana en Estados Unidos, así como por su compromiso con la denuncia de las violaciones de derechos humanos, la corrupción y la violencia política. Su actividad pública y su permanente defensa de las causas populares le han convertido en una de las voces progresistas más influyentes entre la diáspora colombiana.
La detención de un activista político con una trayectoria pública tan reconocida se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses y de creciente persecución contra personas migrantes, activistas sociales y voces críticas. Se trata de una deriva profundamente preocupante que amenaza derechos y libertades fundamentales y que pretende normalizar la criminalización de quienes ejercen su derecho a la participación política y a la libertad de expresión.
Resulta especialmente indignante que la detención se produjera en presencia de su hijo menor de edad, una circunstancia que pone de manifiesto la falta de humanidad con la que operan unos mecanismos de control migratorio concebidos desde una lógica de castigo, intimidación y exclusión.
Izquierda Unida rechaza las políticas que convierten la migración en un problema de seguridad y que utilizan la privación de libertad como herramienta habitual de gestión migratoria. Ninguna persona debería ser detenida por su situación administrativa ni ver restringidos sus derechos fundamentales por el simple hecho de haber migrado.
Expresamos nuestra solidaridad con Beto Coral, con su familia y con todas las personas migrantes que diariamente sufren discriminación, persecución o vulneraciones de derechos. Exigimos a las autoridades estadounidenses que garanticen de manera inmediata todas las garantías jurídicas y procesales que le corresponden y que respeten plenamente sus derechos humanos.
Asimismo, mostramos nuestra preocupación por el creciente clima de hostilidad que sufren numerosos activistas y comunicadores comprometidos con la defensa de los derechos de los pueblos y de las comunidades migrantes. La democracia se fortalece con más derechos, más participación y más libertad de expresión; nunca con la persecución, la intimidación o la criminalización de quienes piensan diferente.
Izquierda Unida reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la solidaridad internacionalista y la lucha contra todas las formas de discriminación, persecución política y vulneración de derechos fundamentales.


