
El Partido de la Izquierda Europea (PIE), formación de ámbito internacional de la que forman parte Izquierda Unida y el PCE junto a más de otra veintena de fuerzas políticas, ha lanzado un manifiesto en el que valora los trágicos hechos ocurridos en Ceuta, así como las diferentes respuestas a nivel estatal e internacional que han recibido, en su mayor parte interesadas y negativas.
El PIE denuncia que no hablamos de un “suceso fortuito”, sino de una maniobra criminal orquestada por la monarquía alauita y permitida por la ‘Fortaleza Europa’, que utiliza vidas humanas como moneda de cambio geopolítica”.
Destaca también el “doble rasero” de la Administración Trump en esta grave crisis, que “elogia a Marruecos como ‘pilar de la estabilidad’, mientras ignora sus crímenes en el Sáhara Occidental e, incluso, llega a instigar una nueva ‘Marcha Verde’ hacia Ceuta y Melilla”.
En cuanto a la Unión Europea (EU) el Partido de la Izquierda Europea exige que se “ponga fin a la externalización de las fronteras y que se adopte una política migratoria basada en la solidaridad y la justicia social, liberándonos de la subordinación a regímenes que se enriquecen a costa del sufrimiento de los más vulnerables”.
A continuación se incluye el texto completo del manifiesto:
Mohamed VI, el ‘monarca de la miseria’ que se beneficia de la muerte y el éxodo de su propio pueblo
Desde el Partido de la Izquierda Europea condenamos en los términos más enérgicos la tragedia humanitaria que se ha producido en Ceuta, una escena de horror que hasta ahora se ha cobrado la vida de más de 100 migrantes. Esta crisis no es un suceso fortuito, sino una maniobra criminal orquestada por la monarquía alauita y permitida por la ‘Fortaleza Europa’, que utiliza vidas humanas como moneda de cambio geopolítica.
Condenamos la cínica explotación de la tragedia de Ceuta por parte de la extrema derecha para alimentar su demagogia contra las personas migrantes y refugiadas, y para difamar al Gobierno español.
1. Una crisis provocada como forma de chantaje político
La llegada masiva de más de 70.000 personas en tan solo 24 horas -una cifra casi equivalente a la población total de Ceuta- provocó el colapso de los servicios de acogida. El Centro de Alojamiento Temporal de Inmigrantes (CETI), con capacidad para 520 personas, tuvo que acoger a más de 900, lo que dejó a miles de personas abandonadas a su suerte en las calles, las playas y las laderas, sin acceso a pan, agua ni suministros básicos. Esta afluencia masiva no fue un accidente, sino un acto deliberado de las autoridades marroquíes, que ‘dejaron de actuar como frontera’ tras la visita del presidente español Pedro Sánchez a Argelia.
Mientras miles de jóvenes se lanzaban al mar, el rey Mohammed VI observaba el éxodo con satisfacción, utilizando el control migratorio como una ‘varita mágica’ para ejercer presión sobre España y la Unión Europea (UE) Esta violación de la integridad territorial es una represalia diplomática que demuestra el absoluto desprecio de Rabat por los derechos humanos de sus propios ciudadanos.
2. El imperio empresarial frente a la miseria del pueblo
Es inaceptable que mientras el holding real Al Mada registra unos beneficios récord de 302 millones de euros y controla sectores estratégicos como la banca y la energía, el pueblo marroquí se hunda en la pobreza.
Denunciamos la corrupción sistémica de un régimen en el que el 1% más rico acapara el 50% de la riqueza, mientras que el desempleo juvenil se sitúa en el 35,8%. La indignación de la ‘Generación Z 212’ expresada en las manifestaciones masivas de octubre de 2025 es legítima: no se pueden invertir millones de euros en estadios para el Mundial de 2030 mientras que hospitales como el de Agadir sufren condiciones insalubres que provocan la muerte de mujeres por falta de suministros básicos.
3. La complicidad de la Unión Europea y la complacencia de EEUU
La monarquía marroquí forma parte del régimen migratorio de la Unión Europea. La UE transfiere muchos millones de euros al año para mantener a los refugiados fuera de sus fronteras. Por eso también es responsable del trato inhumano que dispensa a los migrantes y de su incapacidad para ofrecerles una acogida digna, lo que ha provocado que ciudades como Ceuta se vean desbordadas y que miles de personas se queden sin pan, agua ni refugio.
También destacamos el doble rasero de la Administración Trump, que elogia a Marruecos como ‘pilar de la estabilidad’, mientras ignora sus crímenes en el Sáhara Occidental e, incluso, llega a instigar una nueva ‘Marcha Verde’ hacia Ceuta y Melilla. Las críticas del Departamento de Estado de EEUU a España, acusándola de fomentar la inmigración ilegal, son una muestra de cinismo político que solo busca reforzar a un régimen autoritario aliado.
4. Exigencia de rendición de cuentas
Apoyamos la petición dirigida a Naciones Unidas para exigir una investigación sobre la responsabilidad penal de Marruecos por haber provocado esta crisis y por las muertes ocurridas en el rompeolas fronterizo. No podemos permitir que la frontera sur de Europa siga siendo un cementerio alimentado por la desigualdad económica y la tiranía monárquica.
Consideramos que la reunión convocada en respuesta a una carta de 22 Estados miembros sobre la ‘emergencia de Ceuta’, impulsada por el comisario de Asuntos Internos, Magnus Brunner, fue totalmente innecesaria y nada más que una mera herramienta política. En esta reunión se reiteraron los llamamientos a la externalización de las fronteras y a la aplicación generalizada de las repatriaciones.
Mientras tanto, la gente sigue muriendo; otras 19 personas migrantes fallecieron a comienzo de esta misma semana cuando trataban de llegar en dos pateras a las costas de las Islas Baleares. Pero la ‘Fortaleza Europa’ se niega a escuchar ni una sola palabra sobre estas vidas o sobre las muertes en Ceuta.
Exigimos que se ponga fin a la externalización de las fronteras y que se adopte una política migratoria basada en la solidaridad y la justicia social, liberándonos de la subordinación a regímenes que se enriquecen a costa del sufrimiento de los más vulnerables.



