El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha mostrado esta mañana el “absoluto desacuerdo” de esta formación con la decisión tomada desde la “parte socialista del Gobierno” para ampliar la vida útil de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, según recomendó hace un mes el Consejo de Seguridad Nuclear y reclamaban las grandes compañías propietarias del negocio: Iberdrola, Endesa y Naturgy.
En declaraciones realizadas desde la localidad de Zalamea la Real (Huelva), donde permanecen personas afectadas y desalojadas por el fuego que arrasa la provincia onubense y antes de visitar el Centro de Mando Avanzado, Maíllo recalcó que “estamos absolutamente en contra” de esta decisión y consideró “necesario” que se “aborde una estrategia de blindaje de que esto no puede ser el principio de una modificación de prórrogas sucesivas”.
El máximo responsable de IU advirtió a preguntas de los periodistas de que con prórrogas de este tipo “el mensaje que está dando la parte socialista del Gobierno es que aquí las decisiones que se toman con carácter estratégico se pueden modificar” y que “lo que se anuncia es que igual que se ha modificado la de Almaraz, igual se pueden modificar otras que cierren en 2028, en 2029, etc”.
Advirtió de que además de “romper con la hoja de ruta aprobada”, supone “una incoherencia respecto a la promoción de la política de energías renovables y eléctrica, y una claudicación ante los intereses del oligopolio de las grandes empresas que están interesadas en el mantenimiento de la prórroga”.
Tal y como publica hoy el Boletín Oficial del Estado (BOE) el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico renueva la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz, Unidades I y II, y prorroga ‘la vigencia de la autorización de explotación de ambas unidades hasta el 8 de junio de 2030, teniendo en cuenta que la central nuclear cuenta con una Revisión Periódica de Seguridad (RPS) vigente hasta dicha fecha’.
Necesidad de una alternativa laboral en la comarca
“No estamos de acuerdo en absoluto -señaló Maíllo- y nos parece un error que la parte socialista haya modificado la propia hoja de ruta energética que tenía el Gobierno desde 2019, que era el cierre de las centrales nucleares, la de Almaraz en 2027, pero también otras, hasta un cierre total en 2030”.
De igual forma, frente a quienes tratan de justificar esta decisión por razones técnicas energéticas, Izquierda Unida considera que la “estabilidad de la red eléctrica requiere un Plan Energético Estatal con gestión pública y visión estratégica a largo plazo”.
Lo mismo pasa sobre el futuro laboral de la amplia comarca donde se asienta la central nuclear, que no puede depender prácticamente en exclusiva del alargamiento de su vida útil. IU lleva años exigiendo a todas las administraciones, desde el Gobierno central al autonómico, un “proceso de reconversión y un plan real para el asentamiento de nuevas industrias con futuro, que puedan dar una verdadera seguridad laboral y personal a las miles de familias que ahora dependen en exclusiva de lo nuclear”.



