
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha responsabilizado hoy a las autoridades de Marruecos de “dejación de funciones” a la hora de controlar su frontera para impedir el paso de miles de personas de su país a la ciudad autónoma de Ceuta en los últimos días hasta provocar lo que ha calificado como “emergencia migratoria”.
De la misma forma, y tras avisar que iba a usar la misma terminología “que tan ostentosa y empalagosamente utiliza la derecha y la extrema derecha y para que ellos mismos lo entiendan”, Maíllo ha denunciado la “actitud antipatriótica y de connivencia con Marruecos que están teniendo el Partido Popular (PP) y Vox, lo que no es nada casual y, por supuesto, esta crisis tiene una intencionalidad política”.
Durante una rueda de prensa ofrecida en dependencias del Parlamento andaluz, el también portavoz del grupo parlamentario de Por Andalucía en el que se integra IU, apuntó que al régimen marroquí “le importa un bledo la vida” de sus propios ciudadanos.
Indicó que no se puede olvidar que el Gobierno marroquí y su rey son “un fiel aliado de Estados Unidos e Israel”, al tiempo que recordó las declaraciones de Donald Trump acusando al Ejecutivo español de ser el ‘causante’ de esta crisis. Todo ello “nos debe poner en alerta de cuáles son las intenciones que trascienden al propio Marruecos y que, evidentemente, tienen mucho que ver con la posición que ha tenido España en los diferentes conflictos en el mundo de estos últimos meses”.
Antonio Maíllo expuso a los/as periodistas que lo ocurrido tiene en buena medida también su “origen” en la sentencia de hace un mes dictada por el Tribunal Supremo, en el que estableció “que no se podía hacer devolución en frontera si el acceso a Ceuta se hacer por mar”.
“Desde esta sentencia -razonó- es evidente que ha habido movimientos que tienen mucho que ver con ella. Una sentencia de la que no está pendiente la población marroquí, pero sí el Gobierno de Marruecos, también el de Estados Unidos o el Gobierno de Israel, que le tienen muchas ganas a España ante su posición con el genocidio de Gaza, con la guerra de Irán, con no permitir el uso de las bases militares en España para la guerra”.
Insistió en que “ante eso quieren cobrársela y es evidente que el Gobierno de Marruecos es el principal responsable de una dejación de funciones”, con la que “conscientemente ha dejado de vigilar en la frontera. Nada es casual en las acciones de Marruecos, nada nunca es casual, tampoco la coincidencia con el aniversario del trono, ni la cercanía de Mohamed VI a apenas 30 kilómetros de Ceuta, ni es casual que Marruecos mirara para otro lado coincidiendo con esta sentencia del Supremo”.
En relación con el gran número de menores que habían cruzado la frontera, Maíllo consideró “muy razonable” la posición adoptada por el Gobierno de Ceuta. Consideró que “debe ser atendida de manera solidaria, como siempre lo ha hecho el Gobierno de España”, pero también se deben implicar en ello “las comunidades autónomas del PP”, ya que estas administraciones “tienen suficientes recursos para la atención a los menores migrantes en sus territorios”.
Reclamó a estas administraciones gobernadas principalmente por la derecha del PP que “no busque excusas” y apelen “a la falta de recursos, porque los tienen y deben utilizarlos y no plegarse en la estrategia de la extrema derecha o a los intereses de Israel y de Estados Unidos, ellos que son tan patriotas”.
Maíllo ha tachado también de “barbaridad” y “amenaza” que la presidenta del Gobierno italiano, la extremista Giorgia Meloni, “se haya apresurado” a pedir que la Unión Europea cierre el espacio Schengen para España, lo que a su juicio demuestra también “la conexión y la coordinación de la extrema derecha en intentar desestabilizar” al Ejecutivo de coalición a través de la situación en Ceuta.
El coordinador federal de IU trasladó su “solidaridad con las fuerzas de seguridad del Estado”, de las que dijo que “necesitan recursos y apoyo para normalizar cuanto antes esta situación”. Hizo también un “llamamiento a la responsabilidad del trato a los menores no acompañados, que tienen que ser tratados en su justa medida” y al cumpliendo “de la ley a la hora de preservar sus derechos y el respeto de los procedimientos que contempla la propia normativa española”.
Preguntado por los medios sobre si lo que ocurre en Ceuta es una ‘emergencia nacional’ y debe declararse como tal esta situación, Maíllo insistió en definirlo como una “emergencia migratoria”.
Atender a los recursos reclamados por el Gobierno de Ceuta
Detalló que “lo importante no es la terminología” con la que se defina lo que pasa y sí “que los recursos que ha reclamado el Gobierno de Ceuta se atiendan. Que se aborde la crisis de facto, se denomine como se denomine jurídicamente, con la atención y solidaridad para que quienes tienen que hacerlo desarrollen el mejor trabajo posible y para la atención con dignidad de las personas que han cruzado las fronteras”.
Condenó que se hayan visto casos de “brigadas de extrema derecha” golpeando en las calles de Ceuta “a jóvenes por su aspecto marroquí”, por lo que confió en que se ponga orden para evitar altercados de cualquier tipo.
Antonio Maíllo se reafirmó para concluir en el “fracaso claro del Gobierno de Marruecos de Mohammed VI y de todos los que le apoyan”, ante “una sociedad y una juventud marroquí que desea irse del país porque no tienen esperanza”. Censuró que los responsables de este mismo régimen “mientras, se dedican a hacer grandes obras de infraestructura para el Mundial de 2030” de fútbol y abandonando la sanidad, la educación y a sus jóvenes con niveles de paro que superan en muchas regiones el 50%”.


