
El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, ha asegurado hoy en los pasillos del Congreso una vez conocida la totalidad del auto de la Audiencia Nacional que imputa por tráfico de influencias al expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’, que ha llegado la hora de “regular bien todas las actividades de los expresidentes del Gobierno”, al tiempo que ha dejado claro que “cobrar por gestiones políticas es delito”.
A preguntas de los periodistas a su entrada esta mañana en el Pleno, el también portavoz en temas de Justicia del Grupo Plurinacional Sumar ha insistido en que “lo primero que es necesario en este país es regular bien todas las actividades de los expresidentes”.
“Esa es una cosa que está clarísima”, ha subrayado, aludiendo así a las múltiples y reiteradas ocasiones que desde Izquierda Unida se ha planteado en sede parlamentaria la limitación específica de estas actividades, así como las labores de presión política que hacen los ‘lobbies’, con el rechazo sistemático hasta ahora de las formaciones mayoritarias.
“Y en segundo lugar: desde luego, si se han cobrado cantidades por gestiones políticas, eso es un delito, claramente”, ha zanjado la cuestión Santiago.
Exactamente en esta misma línea se había referido ya ayer el portavoz de Izquierda Unida nada más saltar este tema a los medios. Preguntado también en dependencias parlamentarias, reclamó “máxima prudencia” sobre este asunto y recomendó aguardar a conocer “con detalle” los hechos concretos que se atribuyen a Rodríguez Zapatero y qué pruebas los respaldan.
Santiago consideró que la situación judicial de investigado a la que ha pasado a estar el expresidente socialista por el ‘caso Plus Ultra’ no debería repercutir en el acuerdo de Gobierno. Preguntado directamente por la posibilidad de que el pacto de coalición se pueda ver afectado por esta cuestión, recordó que “Zapatero no forma parte del Gobierno y, mientras no afecte a este, no es algo que debamos plantearnos”.
Defendió también que si la justicia, de manera “independiente”, aprecia que “efectivamente” existen hechos que podrían no ajustarse al Código Penal, estos tienen que ser objeto de investigación.
Trato muy diferente a derecha a izquierda
Enrique Santiago apuntó, no obstante, que le resulta “llamativo” que sea precisamente Rodríguez Zapatero el primer expresidente al que se le imputan acciones delictivas en nuestro país. Indicó que esto le sorprende más “cuando no se ha imputado al antiguo jefe del Estado -el rey emérito Juan Carlos de Borbón-, que es presuntamente responsable de constantes delitos de índole fiscal y de delitos que tienen que ver con contratos o con el cobro de comisiones”.
“Ni a M (punto) Rajoy, ni a otros expresidentes que habitualmente han realizado tareas de intermediación con grandes empresas, como Aznar o González”, sentenció.
Por ello, denunció también que “lo que no puede ser es que en este país las actividades comerciales y mercantiles puedan realizarlas con toda tranquilidad personas vinculadas a fuerzas políticas de la derecha y, sin embargo, cuando estas actividades las realizan personas destacadas en el ámbito de la izquierda, automáticamente se pretenda equiparar eso a irregularidades”.



