
Hablar hoy de pan y techo parece casi exótico en el debate político dominante. Y sin embargo, esa es precisamente la razón por la que el pasado 13 de diciembre, en Valladolid, nos reunimos para poner en el centro lo esencial: las condiciones materiales que hacen posible una vida digna.
En el acto Vivir con Derechos abordamos dos de las principales fracturas sociales de nuestro país: la crisis de la vivienda y el encarecimiento de la alimentación. Dos ámbitos atravesados por un profundo sesgo de clase que amenaza con vaciar de contenido la democracia si no somos capaces de responder desde la política transformadora.
Si te perdiste la jornada, puedes volver a escuchar las charlas aquí:

El documento de conclusiones recoge una idea fuerza clara: la democracia no puede reducirse al voto, sino que debe garantizar vivienda asequible, salarios dignos y alimentación de calidad. Frente al rentismo, la especulación y los oligopolios, Izquierda Unida plantea propuestas concretas y valientes para defender a la mayoría social.
En estas páginas encontrarás el decálogo de vivienda que necesitamos para nuestra clase y una hoja de ruta para recuperar el control público del sistema alimentario, combatiendo la especulación y asegurando derechos básicos que hoy se están convirtiendo en privilegios.



