
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha marcado hoy la “hoja de ruta” que esta formación debe seguir en el “próximo ciclo político” y que pasa por “luchar por la profundización democrática del Estado y por seguir consolidando derechos sociales, la apuesta firme por consolidar frentes amplios de izquierdas, con vocación federal y transformadora, en todas las convocatorias electorales”, así como “más presencia en la movilización y en el conflicto social junto a nuestra clase”, además de una “adecuación organizativa y comunicativa que complemente nuestra acción política clásica”.
Maíllo lo ha señalado así a través del contenido y de su intervención para presentar el Informe Político con el que esta mañana ha comenzado la reunión de la Coordinadora Federal de IU -máximo órgano federal de debate y dirección entre asambleas- que se desarrollará durante buena parte de este sábado.
“Hay que hacer más”, ha instado a toda la organización, ya que “si en el ámbito internacional la derecha y la extrema derecha forman un bloque reaccionario, también sucede aquí en nuestro país”. Maíllo ha denunciado que Partido Popular y Vox “son ya indistinguibles”, como se ha podido ver “en toda la secuencia de nuevos gobiernos autonómicos en Aragón, Extremadura, en Castilla y León y, esta semana, en Andalucía”.
El máximo responsable de IU ha tachado de “impostura” todo el debate de investidura que ha vuelto a llevar al popular Juan Manuel Moreno Bonilla a la Presidencia de la Junta, gracias a medidas “que ya estaban acordadas” de antemano, en lo que supone “una derrota sin paliativos” del líder andaluz de la derecha, “un peón más de la estrategia del Partido Popular” y de su “pacto infame”.
Antonio Maíllo anunció que “vamos a la movilización”, a la “creación de amplios frentes de movilización sociales y políticos para combatir la política de recortes de derechos”, porque “no queremos ningún retroceso, ni en Extremadura, ni en Aragón, ni en Castilla y León, ni en Andalucía, ni en el resto de España”.
“No estamos ante un simple adversario político -dijo-, estamos ante una amenaza autoritaria que quiere importar a nuestro país la agenda de la extrema derecha global. A esa amenaza autoritaria tenemos que darle una respuesta democrática”, porque “vivimos momentos de urgencia democrática”.
Y nada mejor que un ejemplo para ilustrarlo, los falsos ‘fraudes electorales’ vendidos a bombo y platillo por derecha y extrema derecha, a costa de las regularización extraordinaria de personas migrantes y de la aplicación de la Ley de Memoria Democrática nada menos que de 2022, y rebautizada ahora como ‘ley de los nietos”. Denunció la “contradicción” del Partido Popular, el mismo Partido Popular que antes “celebraba esta ley para los españoles que tuvieron que dejar de ser españoles por decisión del franquismo”, pero que ahora adopta “las formas del marco de la extrema derecha”.
Maíllo enfrentó a esta clara involución el trabajo serio que se hace desde Izquierda Unida y también desde el Gobierno de coalición con avances como “eliminar diferentes delitos que limitaban la libertad de expresión, el desbloqueo de la ley de nacionalidad para los saharauis o la ley de entornos digitales”. Recordó también tareas pendientes como la derogación de las reformas que impuso el PP hace ya 11 años a la Ley de Seguridad Ciudadana en todo lo que tiene que ver con “limitar el derecho a la protesta y a la manifestación”.
Apuntó como “fundamental” llegar a las próximas elecciones generales “con los deberes hechos en esta materia y garantizar la recuperación del derecho a la protesta y a la manifestación con toda la garantía ciudadana”. Debe ser así porque “nos estamos jugando los derechos civiles o políticos”.
“Nosotros, que representamos el lado izquierdo de este gobierno, lo tenemos claro. Hay que ir a una reforma estructural de lo que quede de legislatura” y esta “lucha democrática también es una lucha contra la corrupción”.
Insistió en la acción que IU lleva décadas ejecutando en la práctica “ser contundentes frente a los casos de corrupción, vengan de donde vengan”, lo que también lleva a “saber diferenciar ofensivas antidemocráticas” como la sentencia al fiscal general del Estado o el caso de Begoña Gómez, “con casos de corrupción que son absolutamente intolerables”.
«Hay que exigirle más explicaciones al PSOE»
Valoró que la reciente sentencia del ‘caso Mascarillas’ mezcla ambas cosas, porque mientras “se condena a los corruptos, a Ábalos y a Koldo, no se condena al corruptor”, en referencia al empresario delincuente Víctor de Aldama, a quien los delitos perpetrados “le salen gratis”, al no tener que cumplir los más de cuatro años de prisión de la sentencia, no tener que devolver los más de tres millones de euros conseguidos de manera fraudulenta por la venta irregular de mascarillas en plena pandemia.
Antonio Maíllo señaló que, en todo caso, “hay que exigirle más explicaciones al PSOE”. A su juicio, la última comparecencia de Pedro Sánchez en el Congreso fue “absolutamente decepcionante”, ya que careció “de autocrítica y sin poner en marcha las medidas anticorrupción acordadas, que son las que determinan lo que un Gobierno hace”.
Por todo ello, insistió en que “desde Izquierda Unida defendemos y seguiremos defendiendo la única salida política posible”, con “medidas contundentes contra corruptos y corruptores, defensa de lo conquistado y nuevos avances sociales”. Eso significa “cumplir el programa y proteger a la vida de la gente”.



