
El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, “reivindica los 40 años de existencia” que Izquierda Unida cumplirá la próxima semana y defiende que “seguimos siendo imprescindibles”, mucho más ahora que “el mundo vuelve a asomarse a lógicas de guerra, cuando las desigualdades se agrandan y cuando el fascismo intenta abrirse paso cuestionando derechos conquistados”.
Maíllo incluye esta reflexión en la carta que rubrica y ha enviado a la militancia de Izquierda Unida, a distintas organizaciones y grupos de la sociedad civil, colectivos y sindicatos con motivo del acto público de celebración de estas cuatro décadas de trabajo que IU organiza el próximo sábado, día 25, en Madrid, dos días antes de que el lunes 27 se cumpla formalmente el 40 aniversario.
Por eso, añade, “queremos que este aniversario no sea solo una mirada al pasado, sino también un acto de afirmación política y de impulso hacia adelante”.
“Cuatro décadas -destaca- de un proyecto colectivo que nació con la voluntad de construir una sociedad más justa, más democrática y en paz. Un proyecto que ha atravesado distintos momentos históricos sin perder aquello que le daba sentido: la defensa de lo común y el compromiso con la mayoría social”.
Antonio Maíllo apunta que “hay momentos en los que la memoria no es solo recuerdo, sino una forma de orientarse. De saber de dónde venimos para decidir, con mayor claridad, hacia dónde queremos ir”.
De ahí que en Izquierda Unida “seguimos defendiendo la paz frente a la guerra, el diálogo frente a la imposición y la cooperación entre pueblos frente a la lógica de bloques y confrontación”, porque si algo define a esta formación desde su origen es “su compromiso firme con un mundo más justo, más solidario y más humano”.
«Hay futuro si hay organización»
Para el coordinador federal, “estos 40 años son, sobre todo, una historia colectiva, la de miles de compañeras y compañeros que han sostenido este proyecto en los momentos fáciles y, sobre todo, en los difíciles. La de quienes han estado en las instituciones, pero también -y especialmente- en las calles, en los centros de trabajo, en los barrios y en los movimientos sociales”.
Señala en su misiva que “queremos contar con quienes, de una forma u otra, habéis estado estos 40 años en la lucha, en las movilizaciones y en cada paso adelante y que, por tanto, formáis parte de la historia de Izquierda Unida: de su pasado, de su presente y de su futuro”.
Antonio Maíllo incide en que “hay futuro si hay organización, hay esperanza si hay proyecto colectivo, hay alternativa si hay izquierda” y que “sin militancia no hay transformación posible”.