
• El portavoz parlamentario de Izquierda Unida impulsa el registro de una proposición no de ley para que el Congreso inste al Ejecutivo a “exhortar al Reino de Marruecos a la liberación inmediata e incondicional de Naama Asfari y del conjunto de los presos políticos saharauis”
• El texto que incorpora las firmas de los/as diputados/as del Grupo Plurinacional Sumar Agustín Santos, Tesh Sidi y Gerardo Pisarello reclama “impulsar, tanto bilateralmente como en el seno de la Unión Europea y de las Naciones Unidas, las iniciativas diplomáticas necesarias para promover una respuesta de la comunidad internacional promoviendo el respeto de las ‘Reglas Mandela’ y del resto de estándares internacionales aplicables frente a la situación de los presos políticos saharauis”
El portavoz parlamentario de Izquierda Unida, Enrique Santiago, denuncia el “agravamiento del patrón continuado de represión sistemática del régimen de Marruecos contra la población civil saharaui, en particular contra quienes defienden de forma pacífica el derecho de autodeterminación”. Coincide así con múltiples asociaciones internacionales y organizaciones de Derechos Humanos en que las evidencias apuntan que lejos de tratarse de hechos aislados “existen prácticas estructurales que pueden constituir graves violaciones de los derechos humanos”.
Santiago destaca en las últimas fechas el caso de Naama Asfari, reconocido defensor saharaui de los derechos humanos y vicepresidente del Comité para las Libertades y el Respeto de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CORELSO) detenido desde hace más de 15 años. Organismos internacionales advierten del inminente peligro de muerte dado su estado de salud extremadamente preocupante al carecer de atención médica independiente e inmediata.
Tras ser detenido en noviembre de 2010, Asfari permaneció desaparecido varios días, tras lo que denunció haber sufrido graves torturas y malos tratos para obtener confesiones autoinculpatorias. Con ellas fue condenado inicialmente por un tribunal militar y, tras la anulación de la sentencia, volvió a ser condenado por un tribunal civil a 30 años de prisión, en un procedimiento sin garantías procesales.
El Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria concluyó en 2023 que la privación de libertad de Naama Asfari es arbitraria, instó al Reino de Marruecos a proceder a su liberación inmediata, reconocer su derecho a una reparación efectiva e investigar de manera independiente las denuncias de tortura y malos tratos.
Más de dos años después, dicho dictamen continúa sin ser ejecutado. Asfari inició hace más de un mes una huelga de hambre indefinida para exigir el cumplimiento del dictamen. Todo ello ha derivado hasta su situación de riesgo de muerte actual. Organizaciones como la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH), la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) y Front Line Defenders alertan sobre el deterioro continuado de su salud y sobre las represalias sufridas por ejercer pacíficamente derechos fundamentales.
Enrique Santiago insiste en que “este caso no constituye un hecho aislado”. Numerosos presos políticos saharauis siguen encarcelados en centros penitenciarios a cientos o incluso más de mil kilómetros del Sáhara Occidental ocupado, en prisiones como Kénitra, Tiflet 2, Ait Melloul, Safi, Bouzakarne, Casablanca o Tan-Tan.
Responsabilidad histórica de España y defensa de los derechos humanos
El portavoz parlamentario de IU coincide con las asociaciones de derechos humanos en que “esta política sistemática de dispersión penitenciaria de los detenidos saharauis convierte la distancia respecto de sus familias en un elemento adicional de castigo, dificultando las visitas, el acceso a asistencia jurídica y el seguimiento de su estado de salud”.
España mantiene una responsabilidad histórica y política respecto del proceso de descolonización del Sáhara Occidental, así como un firme compromiso con la defensa de los derechos humanos.
“Por ello -destaca Santiago-, es imprescindible que el Gobierno realice las gestiones oportunas, tanto bilateralmente como en el seno de la Unión Europea y de Naciones Unidas, para exigir el cumplimiento efectivo del Derecho internacional y de las resoluciones de los mecanismos internacionales de protección de los derechos humanos”.
De ahí que Izquierda Unida haya impulsado la redacción y registro ayer desde el Grupo Plurinacional Sumar de una proposición no de ley para que el Congreso inste al Ejecutivo a “exhortar al Reino de Marruecos a la liberación inmediata e incondicional de Naama Asfari y del conjunto de los presos políticos saharauis, dando cumplimiento a la Opinión nº 23/2023 del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detención Arbitraria y a las restantes resoluciones y recomendaciones de los mecanismos internacionales de derechos humanos”.
El texto incorpora también las firmas de los/as diputados del mismo grupo encargados de temas de Exteriores Agustín Santos, Tesh Sidi y Gerardo Pisarello y reclama también “impulsar, tanto bilateralmente como en el seno de la Unión Europea y de las Naciones Unidas, las iniciativas diplomáticas necesarias para garantizar el cumplimiento de dicho dictamen y promover una respuesta de la comunidad internacional promoviendo el respeto de las ‘Reglas Mandela’ y del resto de estándares internacionales aplicables frente a la situación que padecen los presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes para poner fin a las medidas de aislamiento, dispersión, hostigamientos y malos tratos, restricciones de visitas y negligencia médica”.
La proposición se completa con otros dos puntos:
• Exigir que Naama Asfari reciba de manera inmediata atención médica independiente y especializada, con pleno acceso a los tratamientos que precise, así como permitir el acceso de su familia, del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) a la prisión donde permanece recluido.
• Solicitar formalmente la intervención urgente de las Naciones Unidas para que el Relator Especial sobre la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes pueda visitar sin restricciones los centros penitenciarios donde permanecen encarcelados los presos políticos saharauis y evaluar sus condiciones de detención.



