
Izquierda Unida condena de manera rotunda y sin matices la agresión militar perpetrada por EEUU contra la República Bolivariana de Venezuela, un acto de guerra imperialista que vulnera de forma flagrante el Derecho internacional, la soberanía de los pueblos y los principios más elementales de la convivencia entre naciones.
Se trata de una acción criminal que pone deliberadamente en peligro a la población civil y que amenaza con desestabilizar a toda América Latina y el Caribe.
IU condena también rotundamente el secuestro del presidente constitucional Nicolás Maduro, un hecho gravísimo que sitúa a ambos países al borde de la guerra, viola la soberanía y la democracia de Venezuela, además del Derecho internacional.
Esta agresión se inscribe en una estrategia sostenida de injerencia, asedio y castigo contra un país que defiende su derecho a decidir de forma soberana su proyecto político, económico y social frente a los intereses geoestratégicos de Estados Unidos.
Bloqueos, sanciones, guerra económica y, ahora, el uso directo de la fuerza forman parte de un mismo plan orientado a imponer un cambio de gobierno y a apropiarse de recursos estratégicos, en abierto desprecio de la voluntad democrática del pueblo venezolano.
Izquierda Unida expresa su plena solidaridad con el pueblo de Venezuela y su apoyo al Gobierno legítimo encabezado por el presidente Nicolás Maduro frente a esta agresión externa.
Recordamos que América Latina y el Caribe fueron declarados Zona de Paz en 2014, mediante un compromiso colectivo de los Estados de la región para resolver los conflictos sin recurrir al uso de la fuerza, respetar la soberanía y no intervenir en los asuntos internos de otros países. Este ataque constituye una violación directa de ese compromiso y una reactivación de la ‘doctrina Monroe’ en su expresión más agresiva y autoritaria.
Denunciamos que cualquier acción militar realizada sin mandato internacional vulnera la legalidad internacional y constituye un crimen de alcance global, por el que los responsables políticos deben rendir cuentas.
Exigimos a Naciones Unidas y al conjunto de los organismos multilaterales que actúen de inmediato con medidas concretas para frenar la escalada bélica y evitar que la impunidad se consolide como norma en las relaciones internacionales.
Izquierda Unida llama a las fuerzas políticas, sociales y sindicales del Estado español y de la comunidad internacional a movilizarse activamente contra esta agresión imperialista, en defensa de la paz, de la soberanía de los pueblos y de un orden internacional basado en el multilateralismo y la justicia.
Lo que hoy sucede en Venezuela interpela al conjunto de los pueblos del mundo: tolerar esta agresión equivale a legitimar la ley del más fuerte y a allanar el camino hacia nuevas guerras de dominación.



