
El fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), integrado por María Àngels Vivas, Roser Bach, María Jesús Manzano y Manuel Álvarez, que ha absuelto al ex futbolista Dani Alves y, por tanto, ha revocado la sentencia anterior de cuatro años y medio de cárcel al considerar que el testimonio de la víctima ‘no es fiable’ supone un “claro ejemplo de ‘justicia patriarcal’ y violencia institucional que desprotege a las mujeres y refuerza la cultura de la impunidad de los agresores”, según expone Yolanda Rodríguez, responsable federal de Feminismo de IU.
A su juicio, son “muchos años ya de lucha del movimiento feminista, de denuncia y cuestionamiento de una supuesta y mal entendida ‘presunción de inocencia’ generalizada de los hombres en casos de violencia contra las mujeres, más aún, en casos de agresiones físicas y sexuales, que ocurren en la intimidad, sin testigos, y que imposibilitaba a las víctimas probar una agresión”.
Yolanda Rodríguez destaca que “las demandas del movimiento feminista y de muchas juristas pidiendo la inversión de la prueba lograron su plasmación en la legislación. La ley 10/2022, más conocida como ‘ley del Solo Sí es Sí’, puso el consentimiento de la mujer en el centro de los procesos de denuncia de agresión sexual o violación. Toda relación sexual sin el consentimiento expreso de la mujer es considerada agresión”.
“Hablamos -explica- de una ley que exige la inversión de la carga de la prueba. Son los hombres quienes tienen que demostrar que la mujer consintió y no la mujer quien tiene que demostrar que se resistió. Si el testimonio de la víctima es congruente, debe ser suficiente para desvirtuar la presunción de inocencia del acusado”.
IU considera que el fallo del TSJC “vuelve a revictimizar a la persona agredida”, al considerar que la demandante no ofrece suficientes pruebas y había vacíos en sus declaraciones. De esta forma “se ignora no solo las declaraciones de la demandante, sino también las de las personas que la atendieron en un primer momento y que activaron el protocolo, además de la amiga que la acompañaba, la psicóloga y el personal sanitario que le atendió. Es lamentable que se establezca la presunción de inocencia para el acusado sin considerar en absoluto su múltiple cambio de versiones sobre los hechos en hasta cinco ocasiones”.
Yolanda Rodríguez denuncia la “violencia institucional y la violencia patriarcal, que conforman una cultura patriarcal muy presente aún en las instituciones y en la judicatura.
Izquierda Unida señaló al analizar el Pacto de Estado contra las Violencias Machistas las “importantes mejoras” a la hora de “reforzar la violencia vicaria e incorporar la violencia económica y digital”. Sin embargo, “lamentamos la no inclusión en el mismo de la violencia institucional. La revictimización, tener que volver a pasar por el calvario de revivir el acoso y la violación, conlleva dolor y sufrimiento, a la vez que desensibiliza a las mujeres para presentar denuncias por agresiones sexuales”.
Izquierda Unida va a seguir reclamando la aplicación íntegra de la ‘ley del Solo Sí es Sí’ que garantiza la protección de las mujeres frente a las agresiones sexuales e incide en que “con su aplicación este país podrá avanzar en respeto a los derechos humanos y en feminismo”.
Por otra parte, espera que el anuncio de la Fiscalía Superior de Cataluña de recurrir el fallo del Tribunal Superior de Justicia catalán, texto que corresponde ahora concretar a la Fiscalía del Supremo, “sirva para poner las cosas en su sitio y aclare de una vez a nivel jurídico todo lo que ha propiciado esta injusta absolución”.