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García Rubio señala que “pese al freno que han supuesto los ERTE en el paro de abril, el modelo productivo perverso y las reformas laborales previas facilitan más la pérdida de empleo”

El responsable federal de Empleo de Izquierda Unida apunta que las cifras conocidas hoy “deben compararse con las de otros países europeos con impactos equivalentes de la pandemia como Italia, Francia o Reino Unido; todo indica que la aplicación de los ERTE por razones de fuerza mayor ha sido una medida muy eficaz para frenar la destrucción de empleo, hay 3.383.000 de estos casos que han sido un auténtico colchón para el paro”

El responsable federal de Empleo de Izquierda Unida, José Antonio García Rubio, considera que las cifras del paro de abril hechas públicas hoy por los servicios públicos de empleo “confirman el enorme impacto de la pandemia del Covid-19 sobre el desempleo registrado, todo ello en el marco de un modelo productivo altamente destructor de empleo a la menor situación de crisis”.

García Rubio destaca que “gracias a la medida adoptada por el Gobierno de coalición de facilitar los ERTE por razones de fuerza mayor, la pérdida de afiliaciones a la Seguridad Social ha sido en abril de casi 50.000, mucho menor que la caída de marzo, cercana a los 900.000”.

“No obstante -lamenta-, el paro registrado es muy alto, 282.000 personas en abril, que se suman a las cerca de 300.000 de marzo. Hay que recordar que estos datos solo recogen el paro documentado en las oficinas de empleo, que se debe conjugar con la reciente Encuesta de Población Activa (EPA), aunque al ser ésta trimestral, solo recogía cifras parciales de las últimas semanas de marzo”.

El dirigente federal de IU valora que estas cifras “deben compararse con las de otros países europeos con impactos equivalentes de la pandemia como Italia, Francia o Reino Unido”. Entiende que “todo indica que la aplicación de los ERTE por razones de fuerza mayor ha sido una medida muy eficaz para frenar la destrucción de empleo. Hay 3.383.000 de estos casos que han sido un auténtico colchón para el paro”.

A pesar de ello, “los empresarios han despedido a casi un millón de trabajadores y eso aunque se endureció el despido que pudiera utilizar como argumento la caída de la actividad por las medidas del estado de alarma. Incluso si se toman datos medios de cada mes -con la prevención de que los datos de afiliación de abril son provisionales-, la caída de la afiliación ha sido de 800.000 personas desde marzo, pero las cifras en abril ha sido mucho más elevadas”.

“Esto indica -resume García Rubio- que el grueso de la caída se produjo en las últimas semanas de marzo y en las primeras de abril, y que los sectores más afectados son construcción, hostelería, comercio minorista y educación”.

El responsable federal de IU afirma que “el impacto de las prestaciones es muy significativo: en comparación con el año anterior, las prestaciones por desempleo se han multiplicado por 2,2 (se incluyen los ERTE) y la cantidad supera los 4.500 millones de euros. El 25% de la población activa (más de 5 millones de personas) tiene algún tipo de prestación”.

José Antonio García Rubio apunta que “la pandemia no puede ser una excusa para aplazar las grandes reformas que precisa el modelo productivo español y el sistema de relaciones laborales. Todo parece indicar que, al igual que pasó en 2008, las crisis tienen una repercusión mayor en el paro en España. Por ello, se deben propiciar las condiciones para poner en marcha cambios profundos y las medidas que se adoptan, junto a su condición de escudos sociales para las personas trabajadoras, tienen que abrir paso a esos cambios”.

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