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Enrique Santiago denuncia que el despido por enfermedad que facilitó el PP y que hoy UP ayuda a derogar “obligaba a ir a trabajar por miedo, incluso a riesgo de propagar contagios”

El diputado y portavoz de Izquierda Unida en el grupo de Unidas Podemos advierte en el Pleno del Congreso que aprueba el decreto contra esta práctica que aquellos mismos responsables de los recortes y de eliminar derechos laborales “se esconden ahora tras el esfuerzo y compromiso de los profesionales de la Sanidad Pública y exigen al mando único una previsión que ellos no tuvieron”

El diputado y portavoz de Izquierda Unida en el grupo parlamentario de Unidas Podemos del Congreso, Enrique Santiago, ha asegurado en el Pleno de esta tarde que la reforma que impuso el Gobierno del Partido Popular en 2015, que hoy se deroga y que permitía despedir a trabajadores enfermos es “una norma propia del siglo XIX, contraria a la salud pública” porque “para evitar el despido obligaba a acudir a su trabajo a personas enfermas, incluso a riesgo de propagar contagios”.

“La precariedad y la pobreza provocan miedo a perder el trabajo y los ingresos, a no poder pagar las facturas o el alquiler, a no poder dar de comer a tus hijos. La norma solo servía para abaratar el despido de los trabajadores más pobres”, sentenció.

Santiago hizo esta valoración durante su intervención en el punto con el que arrancó la sesión parlamentaria celebrada hoy en condiciones extraordinarias por los efectos de la pandemia del Covid-19. El Congreso aprobará a última hora de la tarde derogar esta medida que ideó el PP e incluyó en su traumática reforma laboral para que con una reducida indemnización se pudiera echar del trabajo a quienes sufrían una enfermedad, aunque estuviera perfectamente reconocida y supervisada por el médico.

El parlamentario de IU destacó con vehemencia que en plena pandemia del coronavirus “hay decenas de miles de personas en nuestro país de baja por enfermedad y millones en cuarentena, recluidas en sus casas sin poder ir a trabajar” y apuntó que “la norma que derogamos habría permitido que a los dos meses de haberse iniciado el estado de alarma, cientos de miles de estos trabajadores, a los que hoy tanto agradecemos, hubieran podido ser despedidos con una indemnización miserable”.

Recordó que “faltar nueve días al trabajo en un plazo de dos meses por sufrir una enfermedad fue para el PP y para CiU, que no se olvide en Cataluña, causa suficiente para despedir a una persona”.

Por acciones de este tipo denunció que aquellos responsables de los recortes y de eliminar derechos laborales son los mismos que “se esconden ahora tras el esfuerzo y compromiso de los profesionales de la Sanidad Pública y exigen al mando único una previsión que ellos no tuvieron”.

“La red sanitaria española es competencia de las comunidades autónomas -detalló también- , algunas ahora escondidas tras desleales ataques al mando único del estado de alarma, incapaces de reconocer los errores propios”.

Como hizo en el Pleno sobre el Covid-19 de la pasada semana, Santiago dedicó sus primeras palabras a mostrar en nombre de su grupo su agradecimiento “a todas las personas trabajadoras de este país, en especial a las de la salud, que pelean heroicamente por el bienestar de toda España en difíciles condiciones, por la pandemia, los recortes y la precarización sufridos durante años por la Sanidad Pública”.

“Trabajadores de la alimentación, de la seguridad, agricultores, transportistas, de la limpieza…. trabajadoras en primera línea de combate al virus apenas por un salario mínimo y con pésimas condiciones laborales”, enumeró.

Argumentó que el mejor homenaje para estos profesionales es también “darles los recursos para que nunca más se encuentren en esta situación. Evitar que personas enfermas vayan a trabajar es uno de estos recursos. La derecha, mediante sucesivas reforma laborales que precarizaron las condiciones de trabajo y disminuido los salarios, creó un ejército de trabajadores pobres que no llegan a fin de mes aunque tengan trabajo. Así han multiplicado la inseguridad y siniestralidad laboral”.

Enrique Santiago explicó que esta norma infame “castigaba en mayor medida a las mujeres, quienes soportan mayoritariamente la carga de los cuidados: más de cuatro horas al día realizando cuidados familiares, tres veces más que los hombres”.

Esto le llevó a exigir que “no permitamos más la feminización de los empleos más precarios, ni la precarización de los empleos feminizados, como la limpieza, las ‘kellys’ o las empleadas del hogar, sectores claramente estratégicos”.

Lo acompañó animando a los ministerios de Igualdad y de Trabajo “a que pongan rápidamente en marcha las ayudas anunciadas para las trabajadoras de hogar, que han perdido o reducido su empleo por la pandemia”. Porque “y sobre todo”, son las mujeres “quienes trabajan en los cuidados remunerados, son nuestras madres, hermanas, compañeras, esposas, a las que hoy agradecemos sus cuidados a las personas mayores, especialmente en las residencias de ancianos, intentando protegerlas frente al coronavirus a pesar de no contar con las medidas de prevención necesarias, y cobrando sueldos de miseria”.

“Nadie ignoraba al aprobarse la norma que derogamos -reprochó- que estas mujeres precarizadas son las que más sufren las enfermedades laborales y, por tanto, las más expuestas a sufrir este despido”.

El diputado de IU no obvió incluir en su detallada argumentación que la ley del PP vigente hasta ahora suponía también “una agresión en contra de los trabajadores más pobres, los más vulnerables. El 85% de las personas atendidas en 2019 por Cruz Roja eran trabajadores pobres, con mala salud. El 12% no atendía debidamente su enfermedad por falta de recursos y el 70% acudía al médico solo en casos extremos”.

El también secretario general del PCE destacó que gracias a esta derogación hecha a “iniciativa de este Gobierno progresista” el Congreso inicia el fin de una época de profundas agresiones a la salud de los trabajadores y de toda la ciudadanía. Una época en la que las reformas laborales amputaron el derecho al trabajo y que hoy, en medio de la pandemia, vemos que fueron medidas injustas, catastróficas”.

“Los recortes de presupuestos y de derechos laborales han sido un grave patógeno -dijo- y han traído terribles consecuencias: por falta de inversiones y privatizaciones en el sistema de salud, por la expulsión de personas vulnerables del sistema sanitario, como ayer mismo proponía Vox, por  los recortes de plantillas, la degradación de las condiciones de trabajo y  la precariedad, por la constante reducción de las inversiones en investigación”.

Enrique Santiago concluyó animando al Gobierno “a que dé más pasos para acabar con  las reformas laborales. Vamos a vivir los momentos más difíciles de las últimas décadas; una crisis de salud que traerá graves consecuencias laborales, sociales y económicas salvo que tomemos las medidas para evitarlo”.

“Unidos podemos derrotar al virus y salir adelante -animó-, juntos, con el esfuerzo de todo un pueblo, gracias a nuestros profesionales sanitarios. Nuestra obligación es crear empleos de calidad, mantener los existentes y mejorar las condiciones de salud en el trabajo”.

Y acabó de la misma forma que lo hizo hace una semana: “a toda España, Salud, hoy más que nunca, mucha Salud”.

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