ActualidadComunicadosFeministaRedes y Áreas

Más feminismo – 8M 2026

Manifiesto de Izquierda Unida por el 8M de 2026, Día Internacional de la Mujer Trabajadora

Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, volvemos a las calles a reivindicar y visibilizar la lucha de las mujeres en pie de igualdad con los hombres, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como personas.

Feminismo para defender la vida

2025 estuvo marcado por la limpieza étnica y el genocidio palestino por parte del Gobierno israelí con la acción cómplice de EEUU y la ayuda de la actitud irresponsable e impasible de gran parte de los gobiernos europeos. 2026 ha comenzado con un nivel de agresión imperialista sin precedentes desde la II Guerra Mundial. En tan solo dos meses, hemos sido testigos del secuestro del legítimo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de Cilia Flores por parte del Gobierno de Trump, así como de sus constantes amenazas a Cuba, Colombia, Groenlandia y a todos los pueblos que se enfrentan a sus intentos coloniales e imperialistas de dominio del mundo a través de las armas.

La guerra imposibilita la vida y acelera la destrucción del planeta. Por eso, seguimos denunciando el genocidio palestino y los más de 500 asesinatos desde el falso alto al fuego.

Feminismo para defender la paz

El 8 de marzo es un hito histórico del feminismo en la defensa de la Paz. Una paz construida desde el multilateralismo y el derecho internacional.

Las feministas de IU volvemos a las calles a reclamar la paz y el cese de las guerras. Gritamos no a la guerra en Ucrania, en Yemen y en el Sahel y nos unimos al grito de nuestras compañeras saharauis contra la opresión y el capitalismo.

Feminismo para vivir en paz

La paz no es solo la ausencia de guerra, la paz es vivir sin violencia machista, sin miedo, sin precariedad y sin desahucios. Es garantizar la vivienda, los derechos laborales y una organización social de los cuidados que no recaiga gratuitamente sobre las mujeres.

La paz es justicia feminista.

Feminismo para educar contra el odio

Frente a los discursos reaccionarios que señalan a mujeres, personas migrantes, racializadas, trans o empobrecidas, apostamos por una educación pública que construya igualdad, pensamiento crítico y convivencia. El feminismo es la mayor herramienta democrática contra el odio y la exclusión.

Feminismo para sostener la vida

Este 8 de marzo volvemos a las calles a denunciar que, si bien la sostenibilidad de la vida es responsabilidad de toda la sociedad en su conjunto, la organización de los cuidados sigue siendo capitalista y patriarcal. La resolución de los cuidados sigue recayendo en los hogares, principalmente sobre las mujeres y de manera gratuita. Asimismo, en el caso de que los cuidados salgan al mercado, lo hacen en condiciones de precariedad absoluta, con un resultado basado en la desigualdad de género, etnia y clase social.

Denunciamos también la violencia de especuladores, rentistas y fondos buitres, acumuladores de viviendas. Las desigualdades estructurales de género también alcanzan al acceso y mantenimiento de los hogares.

El fallo de las instituciones a la hora de aplicar medidas de protección y reparación a las víctimas de violencia machista provoca desahucios de mujeres e hijas/os. Un sistema brutal que desprotege a las más vulnerables. Exigimos pisar el acelerador de la agenda feminista.

Feminismo para defender la memoria colectiva

Este 8 de marzo salimos a las calles a denunciar al fascismo que pretende volver a adueñarse de nuestras vidas. El feminismo ha sabido transformar cicatrices históricas en luchas colectivas y, por esto mismo, la lucha feminista como movimiento transversal, nos convierte en diana del odio de la extrema derecha y el neofascismo. Las feministas de IU respondemos alto y claro: fascismo nunca más.

Nos quieren calladas, sumisas y resignadas. Por el contrario, este 8 de marzo, como todos los 8 de marzo, nos movilizaremos en nuestras calles, casas, centros de trabajo y en cada rincón del planeta donde se lucha por la vida. Nosotras decimos basta. Exigimos una vida libre de violencias, de explotación, de desigualdades. Una vida en paz, con derechos, con justicia, con libertad. Mientras la violencia continúe en todas sus expresiones, nuestra lucha no se detendrá.

Este 8 de marzo volvemos a las calles a gritar alto y claro que fascismo nunca más. La memoria colectiva del feminismo es la herramienta de construcción de un futuro libre de fascismo. Recordaremos a las miles de mujeres que no encajaban en el ideal nacionalcatólico y que, por ello, sufrieron la represión sexual y moral del franquismo. Como instrumento de control de las mujeres, el franquismo constituyó el Patronato de Protección a la Mujer. Hoy sus herederos pretenden volver a aquellos tiempos pasados, ignorando la fuerza de la sororidad y del feminismo. Quienes quieren acallar nuestras voces nos tendrán fuertes, unidas y en las calles. La proclama «Si tocan a una, nos tocan a todas» es el grito colectivo de la lucha feminista, el grito de la no resignación, del no nos conformamos con los derechos conquistados: vamos a por más. Ante tanta violencia, guerras devastadoras que destruyen vidas y el planeta, saldremos a la calle a reclamar que el feminismo es la única respuesta posible.

Nos quieren calladas, resignadas y divididas. Este 8 de marzo volvemos a estar en las calles, en los barrios y en los centros de trabajo. Transformamos la rabia en lucha colectiva y la memoria en fuerza organizada.

Ante el fascismo, más feminismo.
Ante la guerra, más feminismo.
Ante la desigualdad, más feminismo.
Porque el feminismo es para cambiarlo todo.
Viva la lucha de las mujeres.

El 8 de marzu, Día Internacional de la Muyer Trabayadora, volvemos a les cais a reivindicar y visibilizar la llucha de les muyeres na so participación n’igualdá colos homes, na sociedaá y nel so desarrollu íntegru como persones.

Feminismu pa defender la vida

2025 tuvo marcáu pola llimpieza étnica y el xenocidiu palestín por parte del gobiernu Israelí, l’aición cómpliz d’EE.UU, ayudaos pola actitú irresponsable y impasible de gran parte de los gobiernos europeos. 2026 entamó con un nivel d’agresión imperialista ensin precedentes dende la II Guerra Mundial; el secuestru del lexítimu presidente de Venezuela Nicolás Maduro y de Cilia Flores pol gobiernu de Trump, les amenaces a Cuba, Colombia, Groenlandia y a tolos pueblos que s’enfrenten a los sos intentos coloniales y imperialistes de dominiu del mundo poles armes.

La guerra torga la vida y acelera la destruición del planeta. Siguimos denunciando’l xenocidiu palestín, con más de 500 asesinatos dende’l falsu altu’l fueu.

Feminismu pa defender la paz

El 8 de marzu ye un fitu históricu del feminismu na defensa de la Paz, una paz fecha dende’l multilateralismu y el derechu internacional.

Les feministes d’IU volvemos a les cais a reclamar la paz y el cese de les guerres. Glayamos non a la guerra n’Ucraína, en Yemen y nel Sahel y xuntámonos al glayíu escontra la opresión y el capitalismu que reclamen les nuestres compañeres saharauis.

Feminismu pa vivir en paz.

La paz nun ye namás l’ausencia de guerra, ye vivir ensin violencia machista, ensin mieu, ensin precariedá, ensin echar de casa. Ye garantizar vivienda, derechos llaborales y una organización social de los cuidaos que nun caiga de baldre peles muyeres.

La paz ye xusticia feminista.

Feminismu pa educar escontra l’odiu

Frente a los discursos reaccionarios que siñalen a les muyeres, persones migrantes, racializaes, trans o emprobrecíes, apostamos por una educación pública que construya igualdá, pensamientu críticu y convivencia. El feminismu ye la mayor ferramienta democrática escontra l’odiu y la esclusión.

Feminismu pa tener pola vida

Esti 8 de marzu volvemos a les cais a denunciar qu’anque la sostenibilidá de la vida ye responsabilidá de la sociedá nel so conxuntu, sicasí la organización de los cuidaos sigue siendo capitalista y patriarcal. La igua de los cuidaos sigue tando nel llar, principalmente nes muyeres y de baldre. Pero cuando los cuidaos salen al mercáu fáenlo en condiciones de precariedá absoluta, con un resultáuo basáu na desigualdá de xéneru, etnia y clase social.

Esti 8 de marzu volvemos a les cais a denunciar la violencia d’especuladores, rentistes y fondos utres, atropadores de viviendes. Les desigualdaes estructurales de xéneru tamién lleguen al accesu y mantenimientu de los lllares.

El fallu de les instituciones a la d’aplicar midíes de proteición y reparación a les víctimes de violencia machista, que provoca espulsiones de casa de muyeres y fíes/os, señalen un sistema brutal que desprotexe a les más vulnerables. Desiximos pisar l’acelerador de l’axenda feminista.

Feminismu pa defender la memoria colectiva

Esti 8 de marzu volvemos a les casi pa denunciar al facismu que quier volver a ser l’amu de les nuestres vides. El feminismu supo tresformar cicatrices históriques en lluches colectives. La llucha feminista como movimientu tresversal conviértenos en diana del odio de la ultraderecha y el neofacismu, y esti 8 de marzu saldremos a les cais a glayar al altu la lleva que facismu nunca más.

Quiérennos callaes, sumises, resignaes. Pero un 8 de marzu más movilizarémonos nes cais, nes cases, nos centros de trabayu y en cada requexu del planeta onde se llucha pola vida. Nosotres dicimos yá valió. Desiximos una vida llibre de violencies, d’esplotación, de desigualdaes. Una vida en paz, con derechos, con xusticia, con llibertá. Mientres la violencia siga en toles sos espresiones, la nuestra llucha nun va parar.

Esti 8 de marzu volvemos a les cais a glayar al altu la lleva que fascismu nunca más, que la memoria colectiva del feminismu ye la ferramienta de la construcción d’un futuru llibre de facismu, que miles de muyeres que nun entraben nel ideal nacionalcatólicu sufrieron la represión sexual y moral del franquismu. El patronatu de protección a la muyer foi el mayor preséu del franquismu pa controlar a les muyeres. Güei los sos heriedes pretenden volvenos a tiempos pasaos; ignorando la sororidá y la fuercia del feminismu, quien pretendieron callar les nuestres voces tendránnos güei fuertes, xuntes y na cai. La proclama de si toquen a una tóquennos a toes ye’l glayíu colectivu de la llucha feminista, de la non resignación, del nun mos conformamos colos derechos conquistaos, vamos por mas. Porque énte tanta violencia, guerres devastadores que destrúin vides y al planeta, saldremos a la cai a reclamar que’l feminismu ye la única respuesta posible.

Quiérennos callaes, resignaes y dividies. Pero esti 8 de marzu volvemos a tar nes cais, nos barrios y nos centros de trabayu. Tresformamos la roxura en llucha colectiva y la memoria en fuercia organizada.

Énte’l facismu, más feminismu.
Énte la guerra, más feminismu.
Énte la desigualdá, más feminismu.
Porque’l feminismu ye pa cambialo too.
Viva la llucha de les muyeres.

El 8 de març, Dia Internacional de la Dona Treballadora, tornem als carrers a reivindicar i visibilitzar la lluita de les dones per la seva participació en peu d’igualtat amb els homes en la societat i en el seu desenvolupament íntegre com a persones.

Feminisme per defensar la vida

El 2025 va estar marcat per la neteja ètnica i el genocidi palestí per part del govern israelià, amb l’acció còmplice dels EUA, ajudats per l’actitud irresponsable i impassible de gran part dels governs europeus. El 2026 ha començat amb un nivell d’agressió imperialista sense precedents des de la II Guerra Mundial: el segrest del legítim president de Veneçuela, Nicolás Maduro, i de Cilia Flores per part del govern de Trump, les amenaces a Cuba, Colòmbia, Groenlàndia i a tots els pobles que s’enfronten als seus intents colonials i imperialistes de domini del món per les armes.

La guerra impossibilita la vida i accelera la destrucció del planeta. Continuem denunciant el genocidi palestí, amb més de 500 assassinats des del fals alto el foc.

Feminisme per defensar la pau

El 8 de març és una fita històrica del feminisme en la defensa de la pau, una pau construïda des del multilateralisme i el dret internacional.

Les feministes d’IU tornem als carrers a reclamar la pau i el cessament de les guerres. Cridem no a la guerra a Ucraïna, al Iemen i al Sahel, i ens unim al crit contra l’opressió i el capitalisme que reclamen les nostres companyes sahrauís.

Feminisme per viure en pau

La pau no és només l’absència de guerra: és viure sense violència masclista, sense por, sense precarietat, sense desnonaments. És garantir habitatge, drets laborals i una organització social de les cures que no recaigui gratuïtament sobre les dones. La pau és justícia feminista.

Feminisme per educar contra l’odi

Davant dels discursos reaccionaris que assenyalen dones, persones migrants, racialitzades, trans o empobrides, apostem per una educació pública que construeixi igualtat, pensament crític i convivència. El feminisme és la major eina democràtica contra l’odi i l’exclusió.

Feminisme per sostenir la vida

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar que, tot i que la sostenibilitat de la vida és responsabilitat de la societat en el seu conjunt, l’organització de les cures continua sent capitalista i patriarcal. La resolució de les cures continua recaient a les llars, principalment sobre les dones i de manera gratuïta. Però quan les cures surten al mercat ho fan en condicions de precarietat absoluta, amb un resultat basat en la desigualtat de gènere, d’ètnia i de classe social.

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar la violència d’especuladors, rendistes i fons voltor, acumuladors d’habitatges. Les desigualtats estructurals de gènere també afecten l’accés i el manteniment de les llars.

El fracàs de les institucions a l’hora d’aplicar mesures de protecció i reparació a les víctimes de violència masclista, que provoca desnonaments de dones i filles i fills, assenyala un sistema brutal que desprotegeix les més vulnerables. Exigim trepitjar l’accelerador de l’agenda feminista.

Feminisme per defensar la memòria col·lectiva

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar el feixisme que pretén tornar a apoderar-se de les nostres vides. El feminisme ha sabut transformar cicatrius històriques en lluites col·lectives. La lluita feminista, com a moviment transversal, ens converteix en diana de l’odi de l’extrema dreta i del neofeixisme. Aquest vuit de març sortirem als carrers a cridar alt i clar: feixisme mai més.

Ens volen callades, submises, resignades. Però un 8 de març més ens mobilitzarem als carrers, a les cases, als centres de treball i a cada racó del planeta on es lluita per la vida. Nosaltres diem prou. Exigim una vida lliure de violències, d’explotació i de desigualtats. Una vida en pau, amb drets, amb justícia, amb llibertat. Mentre la violència continuï en totes les seves expressions, la nostra lluita no s’aturarà.

Aquest 8 de març tornem als carrers a cridar alt i clar que feixisme mai més. La memòria col·lectiva del feminisme és l’eina per construir un futur lliure de feixisme. Milers de dones que no encaixaven en l’ideal nacionalcatòlic van patir la repressió sexual i moral del franquisme. El Patronat de Protecció a la Dona va ser el major instrument del franquisme per controlar les dones. Avui els seus hereus pretenen tornar-nos a temps passats, ignorant la sororitat i la força del feminisme. Aquells que van voler silenciar les nostres veus avui ens tindran fortes, unides i al carrer. La proclama de “si toquen a una ens toquen a totes” és el crit col·lectiu de la lluita feminista, el crit de la no resignació, del no conformar-nos amb els drets conquerits: anem a per més. Perquè davant de tanta violència, de guerres devastadores que destrueixen vides i el planeta, sortirem al carrer a reclamar que el feminisme és l’única resposta possible.

Ens volen callades, resignades i dividides. Però aquest 8 de març tornem a ser als carrers, als barris i als centres de treball. Transformem la ràbia en lluita col·lectiva i la memòria en força organitzada.

Davant el feixisme, més feminisme.
Davant la guerra, més feminisme.
Davant la desigualtat, més feminisme.
Perquè el feminisme és per canviar-ho tot.
Visca la lluita de les dones.

O 8 de marzo, Día Internacional da Muller Traballadora, volvemos ás rúas para reivindicar e visibilizar a loita das mulleres na súa participación en pé de igualdade cos homes, na sociedade e no seu desenvolvemento íntegro como persoas.

Feminismo para defender a vida

2025 estivo marcado pola limpeza étnica e o xenocidio Palestino, por parte do goberno Israelí, a acción cómplice de EE.UU, axudados pola actitude irresponsable e impasible de gran parte dos gobernos europeos. 2026 comezou cun nivel de agresión imperialista sen precedentes desde a II Guerra Mundial; o secuestro do lexítimo presidente de Venezuela Nicolás Maduro e de Cilia Flores por parte do goberno de Trump, as ameazas a Cuba, Colombia, Groenlandia e a todos os pobos que se enfrontan aos seus intentos coloniais e imperialistas de dominio do mundo polas armas.

A guerra imposibilita a vida e acelera a destrución do planeta, seguimos denunciando o xenocidio palestino, máis de 500 asasinatos desde o falso alto ao fogo.

Feminismo para defender a paz

O 8 de marzo é un fito histórico do feminismo na defensa da Paz, unha paz construída desde o multilateralismo e o dereito internacional.

As feministas de EU volvemos ás rúas para reclamar a paz e o cesamento das guerras, gritamos non á guerra en Ucraína, en Iemen, e no Sahel e unímonos ao berro contra a opresión e o capitalismo que reclaman as nosas compañeiras saharauís.

Feminismo para vivir en paz

A paz non é só a ausencia de guerra, é vivir sen violencia machista, sen medo, sen precariedade, sen desafiuzamentos. É garantir vivenda, dereitos laborais e unha organización social dos coidados que non recaia gratuitamente sobre as mulleres, a paz é xustiza feminista.

Feminismo para educar contra o odio

Fronte aos discursos reaccionarios que sinalan ás mulleres, persoas migrantes, racializadas ou empobrecidas, apostamos por unha educación pública que constrúa igualdade, pensamento crítico e convivencia, o feminismo é a maior ferramenta democrática contra o odio e a exclusión.

Feminismo para soster a vida

Este 8 de marzo volvemos ás rúas para denunciar que aínda que a sostibilidade da vida é responsabilidade da sociedade no seu conxunto, con todo a organización dos coidados segue sendo capitalista e patriarcal. A resolución dos coidados segue recaendo nos fogares, principalmente sobre as mulleres e de maneira gratuíta. Pero cando os coidados saen ao mercado fano en condicións de precariedade absoluta, cun resultado baseado na desigualdade de xénero, etnia e clase social.

Este 8 de marzo volvemos ás rúas para denunciar a violencia de especuladores, rentistas e fondos voitres, acumuladores de vivendas. As desigualdades estruturais de xénero tamén alcanzan ao acceso e mantemento dos fogares.

O fallo das institucións á hora de aplicar medidas de protección e reparación ás vítimas de violencia machista, que provoca desafiuzamentos de mulleres e fillas/os, sinalan a un sistema brutal que desprotexe ás máis vulnerables Esiximos pisar o acelerador da axenda feminista.

Feminismo para defender a memoria colectiva

Este 8 de marzo volvemos ás rúas para denunciar ao fascismo que pretende volver apropiarse das nosas vidas. O feminismo soubo transformar cicatrices históricas en loitas colectivas, a loita feminista como movemento transversal convértenos en diana do odio da extrema dereita e o neofascismo, este oito de marzo sairemos ás rúas para gritar alto e claro que fascismo nunca máis.

Quérennos caladas, submisas, resignadas. Pero un 8 de marzo máis nos mobilizaremos nas rúas, nas casas, nos centros de traballo e en cada recuncho do planeta onde se loita pola vida. Nós dicimos basta. Esiximos unha vida libre de violencias, de explotación, de desigualdades. Unha vida en paz, con dereitos, con xustiza, con liberdade. Mentres a violencia continúe en todas as súas expresións, a nosa loita non se deterá.

Este 8 de marzo volvemos ás rúas para gritar alto e claro que fascismo nunca máis, a memoria colectiva do feminismo é a ferramenta da construción dun futuro libre de fascismo, miles de mulleres que non encaixaban no ideal nacionalcatolico sufriron a represión sexual e moral do franquismo. O “Patronato de Protección a la Mujer” foi o maior instrumento do franquismo para controlar ás mulleres. Hoxe os seus herdeiros pretender volvernos a tempos pasados; ignorando a sororidade e a forza do feminismo, quen pretendeu acalar as nosas voces hoxe terannos, fortes, unidas e na rúa, a proclama de se tocan a unha tócannos a todas, é o berro colectivo da loita feminista, o berro da non resignación, do non nos conformamos cos dereitos conquistados, imos a por máis. Porque ante tanta violencia, guerras devastadoras que destrúen vidas e ao planeta, sairemos á rúa para reclamar que o feminismo é a única resposta posible.

Quérennos caladas, resignadas e divididas. Pero este 8 de marzo volvemos estar nas rúas, nos barrios e nos centros de traballo. Transformamos a rabia en loita colectiva e a memoria en forza organizada.

Ante o fascismo, máis feminismo.
Ante a guerra, máis feminismo.
Ante a desigualdade, máis feminismo.
Porque o feminismo é para cambialo todo.
Viva a loita das mulleres.

Martxoaren 8an, Emakume Langilearen Nazioarteko Egunean, emakumeek gizonekiko berdintasunean, gizartean eta pertsona gisa duten garapen osoan parte hartzeko duten borroka errebindikatzen eta ikusarazten dugu berriro.

Bizitza defendatzeko feminismoa

2025 garbiketa etnikoak eta genozidio palestinarrak markatu zuten, Israelgo gobernuaren aldetik, AEBren ekintza korapilatsua, Europako gobernu gehienen jarrera arduragabe eta sorgorrak lagunduta. 2026 II. Mundu Gerraz geroztik aurrekaririk gabeko eraso inperialista batekin hasi da: Trumpen gobernuak Nicolas Maduro Venezuelako presidente legitimoa eta Cinia Flores bahitu ditu, Kuba, Kolonbia, Groenlandia eta armak erabiliz mundua menderatzeko egiten ari diren saiakera kolonial eta inperialistei aurre egiten dieten herri guztiak mehatxatu ditu.

Gerrak bizitza eragozten du eta planetaren suntsipena azkartzen du, palestinarren genozidioa salatzen jarraitzen dugu, 500 hilketa baino gehiago gezurrezko su-etenetik.

Feminismoa bakea defendatzeko

Martxoaren 8a feminismoaren mugarri historikoa da Bakearen defentsan, multilateralismotik eta nazioarteko zuzenbidetik eraikitako bakea.

IUko feministok bakea eta gerren amaiera aldarrikatzen dugu berriro, Ukrainako, Yemengo eta Saheleko gerrari ezetz oihukatzen diogu, eta bat egiten dugu gure kide sahararrek eskatzen duten zapalkuntzaren eta kapitalismoaren aurkako oihuarekin.

Feminismoa bakean bizitzeko
Bakea ez da gerrarik eza bakarrik, indarkeria matxistarik gabe, beldurrik gabe, prekarietaterik gabe, etxegabetzerik gabe bizitzea baizik. Etxebizitza, lan-eskubideak eta zainketen antolaketa soziala bermatzea da, emakumeei doan ez dagokiena; bakea justizia feminista da.

Feminismoa gorrotoaren aurka hezteko

Emakumeak, migratzaileak, arrazializatuak, tranak edo pobretuak adierazten dituzten diskurtso erreakzionarioen aurrean, berdintasuna, pentsamendu kritikoa eta bizikidetza eraikiko dituen hezkuntza publikoaren aldeko apustua egiten dugu, eta feminismoa gorrotoaren eta bazterketaren aurkako tresna demokratikorik handiena da.

Feminismoa bizitzari eusteko

Martxoaren 8an berriro ere salatu nahi dugu bizitzaren iraunkortasuna gizarte osoaren erantzukizuna dela, baina zainketen antolaketa kapitalista eta patriarkala dela oraindik. Zainketen ebazpena oraindik ere etxekoen unitateei dagokie, batez ere emakumeei eta doan. Baina zainketak erabateko prekarietate-baldintzetan ateratzen dira merkatura, eta emaitza genero-, etnia- eta gizarte-desberdintasunean oinarritzen da.

Martxoaren 8an, espekulatzaileen, errentarien eta putre-funtsen, etxebizitza-metatzaileen indarkeria salatzera gatoz berriro. Genero-egiturazko desberdintasunek etxekoen unitateak eskuratzea eta mantentzea ere lortzen dute.

Indarkeria matxistaren biktimei babes- eta erreparazio-neurriak aplikatzean, emakumeen eta seme-alaben etxegabetzea eragiten duten neurriak aplikatzean erakundeek emandako epaiek ahulenak babesik gabe uzten dituen sistema basati baten alde egiten dute. Agenda feministaren azeleragailua zapaltzea exijitzen dugu.

Feminismoa memoria kolektiboa defendatzeko

Martxoaren 8an kaleetara itzuliko gara faxismoa salatzera, gure bizitzen jabe egin nahi baitu berriro. Feminismoak orbain historikoak borroka kolektibo bihurtzen jakin izan du, borroka feministak zeharkako mugimendu gisa eskuin muturraren gorrotoaren eta neofaxismoaren jomuga bihurtzen gaitu, martxoaren zortzi honetan kalera aterako gara faxismoa inoiz gehiago ez dela ozen eta argi oihukatzera.

Isilik nahi gaituzte, otzan, etsita. Baina martxoaren 8an kalean, etxeetan, lantokietan eta bizitzaren alde borrokatzen den planetako txoko bakoitzean mobilizatuko gara. Guk nahikoa dela diogu. Indarkeriarik, esplotaziorik eta desberdintasunik gabeko bizitza eskatzen dugu. Bizitza bakean, eskubideekin, justiziarekin, askatasunarekin. Indarkeriak bere adierazpen guztietan jarraitzen duen bitartean, gure borroka ez da geldituko.

Martxoaren 8an, berriz ere kaleetara itzuliko gara, faxismoa inoiz gehiago ez dela oihukatzera. Feminismoaren memoria kolektiboa faxismorik gabeko etorkizuna eraikitzeko tresna da, ideal nazionalkatolikoan sartzen ez ziren milaka emakumek frankismoaren errepresio sexuala eta morala jasan zuten. Emakumea babesteko patronatua frankismoaren tresnarik handiena izan zen emakumeak kontrolatzeko. Gaur egun, haren oinordekoek iraganeko garaietara itzuli nahi dute; feminismoaren sororitatea eta indarra alde batera utzita, gure ahotsak isilarazi nahi izan zituztenek gaur izango gaituzte, indartsu, batuta eta kalean, batera jotzen ote gaituzten aldarrikatuko dute, borroka feministaren oihu kolektiboa da, etsipenik ezaren oihua, konkistatutako eskubideekin konformatzen ez garenaren oihua, gehiagoren bila goaz. Izan ere, hainbeste indarkeriaren aurrean, bizitzak eta planeta suntsitzen dituzten gerra suntsitzaileen aurrean, kalera aterako gara feminismoa erantzun posible bakarra dela aldarrikatzera.

Isilik, etsita eta zatituta nahi gaituzte. Baina martxoaren 8an berriz ere kaleetan, auzoetan eta lantokietan izango gara. Amorrua borroka kolektibo bihurtzen dugu, eta oroimena indar antolatu.

Faxismoaren aurrean, feminismo gehiago.
Gerraren aurrean, feminismo gehiago.
Desberdintasunaren aurrean, feminismo gehiago.
Feminismoa dena aldatzeko delako.
Gora emakumeen borroka.

El 8 de març, Dia Internacional de la Dona Treballadora, tornem als carrers a reivindicar i visibilitzar la lluita de les dones en la seua participació en peus d’igualtat amb els homes, en la societat i en el seu desenvolupament íntegre com a persones.

Feminisme per a defensar la vida

2025 va estar marcat per la neteja etnica i el genocidi Palestí, per part del govern Israelià, l’acció complice dels EUA, ajudats per l’actitud irresponsable i impassible de gran part dels governs europeus. 2026 ha començat amb un nivell d’agressió imperialista sense precedents des de la II Guerra Mundial; el segrest del legítim president de venezuela Nicolas Maduro i de Cinia Flores per part del govern de Trump, les amenaces a Cuba, Colòmbia, Groenlàndia i a tots els pobles que s’enfronten als seus intents colonials i imperialistes de domini del món per les armes.

La guerra impossibilita la vida i accelera la destrucció del planeta, continuem denunciant el genocidi palestí, mes de 500 assassinats des del fals alt al foc.

Feminisme per a defensar la pau

El 8 de març és una fita històrica del feminisme en la defensa de la Pau, una pau construïda des del multilateralisme i el dret internacional.

Les feministes d’IU tornem als carrers a reclamar la pau i el cessament de les guerres, cridem no a la guerra a Ucraïna, a Iemen, i al Sahel i ens unim al crit contra l’opressió i el capitalisme que reclamen les nostres companyes sahrauís.

Feminisme per a viure en pau

La pau no és només l’absència de guerra, és viure sense violència masclista, sense por, sense precarietat, sense desnonaments. És garantir habitatge, drets laborals i una organització social de les cures que no recaiga gratuïtament sobre les dones, la pau és justícia feminista.

Feminisme per a educar contra l’odi

Enfront dels discursos reaccionaris que assenyalen a dones, persones migrants, racialitzades, trans o empobrides, apostem per una educació pública que construïsca igualtat, pensament crític i convivència, el feminisme és la major eina democràtica contra l’odi i l’exclusió.

Feminisme per a sostindre la vida

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar que encara que la sostenibilitat de la vida és responsabilitat de la societat en el seu conjunt, no obstant això l’organització de les cures continua sent capitalista i patriarcal. La resolució de les cures continua recaient en les llars, principalment sobre les dones i de manera gratuïta. Però quan les cures ixen al mercat el fan en condicions de precarietat absoluta, amb un resultat basat en la desigualtat de gènere, ètnia i classe social.

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar la violència d’especuladors, rendistes i fons voltors, acumuladors d’habitatges. Les desigualtats estructurals de gènere també aconsegueixen a l’accés i manteniment de les llars.
La fallada de les institucions a l’hora d’aplicar mesures de protecció i reparació a les víctimes de violència masclista, que provoca desnonaments de dones i filles/us, senyal lan a un sistema brutal que desprotege a les mes vulnerables. Exigim trepitjar l’accelerador de l’agenda feminista.

Feminisme per a defensar la memòria col·lectiva

Aquest 8 de març tornem als carrers a denunciar al feixisme que pretén tornar a ensenyorir-se de les nostres vides. El feminisme ha sabut transformar cicatrius històriques en lluites col·lectives, la lluita feminista com a moviment transversal ens converteix en diana de l’odi de l’extrema dreta i el neofeixisme, aquest huit de març eixirem als carrers a cridar alt i clar que feixisme mai mes.

Ens volen callades, submises, resignades. Però un 8 de març més ens mobilitzarem als carrers, a les cases, en els centres de treball i en cada racó del planeta on es lluita per la vida. Nosaltres diem basta. Exigim una vida lliure de violències, d’explotació, de desigualtats. Una vida en pau, amb drets, amb justícia, amb llibertat. Mentre la violència continue en totes les seues expressions, la nostra lluita no es detindrà.

Aquest 8 de març tornem als carrers a cridar alt i clar que feixisme mai més, la memòria col·lectiva del feminisme és l’eina de la construcció d’un futur lliure de feixisme, milers de dones que no encaixaven en l’ideal nacionalcatolico van patir la repressió sexual i moral del franquisme. El patronat de protecció a la dona va ser el major instrument del franquisme per a controlar a les dones. Hui els seus hereus pretendre tornar-nos a temps passats; ignorant la sororitat i la força del feminisme, els qui van pretendre fer callar les nostres veus hui ens tindran, fortes, unides i al carrer, la proclama de si toquen a una ens toquen a totes, és el crit col·lectiu de la lluita feminista, el crit de la no resignació, del no ens conformem amb els drets conquistats, anem per mes. Perquè davant tanta violència, guerres devastadores que destrueixen vides i al planeta, eixirem al carrer a reclamar que el feminisme és l’única resposta possible.

Ens volen callades, resignades i dividides. Però aquest 8 de març tornem a ser als carrers, en els barris i en els centres de treball. Transformem la ràbia en lluita col·lectiva i la memòria en força organitzada.

Davant el feixisme, més feminisme.
Davant la guerra, més feminisme.
Davant la desigualtat, més feminisme.
Perquè el feminisme és per a canviar-lo tot.
Visca la lluita de les dones.

Botón volver arriba